ATENCIÓN: Es un delito omitir el socorro en caso de presenciar un accidente.

Si alguna vez presenciamos un accidente de tráfico debemos actuar rápidamente pero sin precipitación, manteniendo la calma, y sin arriesgar nuestras vidas ni la de terceros. Ante todo serenidad.
Si no hay otra persona más cualificada, tomaremos la iniciativa haciendo que otras personas que nos ayuden e impidiendo los gestos nefastos de personas bien intencionadas pero incompetentes.

Las primeras actuaciones son las siguientes:

1º.- APARCAR NUESTRO VEHÍCULO en el arcén con el motor apagado y las luces de emergencia, a unos 60 m. del lugar, para no entorpecer la llegada de los servicios de socorro, ambulancias, bomberos, GC...

2º.- SEÑALIZAR EL ACCIDENTE: Colocación de triángulos de seguridad y chalecos reflectantes. Si existen más personas que puedan ayudar, estas deben advertir a los conductores mediante señales visuales. Con precaución para evitar atropellos.  Si es posible, quitar la llave de contacto y poner el freno de mano.

3º.- RESCATAR Y PEDIR AYUDA: mientras permanecemos junto a los heridos para realizar las actuaciones de urgencia necesarias, unos de los presentes debe pedir ayuda. Llamar al  112 (Emergencias), al 062 (Guardia Civil, si estamos en carretera) o al 092 (Policía Municipal, si estamos en el casco urbano).

1. Identificarse e indicar el motivo de la llamada
2. Lugar exacto del accidente.
3. Número aproximado de heridos,  gravedad aparente de los mismos y si hay alguno atrapado.
4. Número y tipo de vehículos implicados y otras circunstancias importantes, como bloqueo de carretera.
5. Indicar al menos un número de teléfono móvil de contacto.


MUY IMPORTANTE:

Un herido grave no debe ser movilizado, si no tenemos los conocimientos necesarios para aplicarlos correctamente. A UN MOTORISTA, NUNCA QUITAR EL CASCO, salvo riesgo de asfixia.
Alejaremos a las personas que sufren ataques de pánico.  Las personas excitadas dan órdenes inútiles o bien critican la acción de los demás, por lo que deber ser retirarlas del lugar del accidente y canalizar su energía hacia una ocupación útil (señalizar, transporte de materiales...).

ACTUACIÓN DEL SOCORRISTA:

1º) Rescate de las víctimas:  la regla general es que  a un accidentado de carretera no se le desplaza, no se le mueve, ni se le toca. Si tiene casco, no se le quita.
2º) Examen del accidentado y primeros auxilios: el primer examen del accidentado tiene una importancia básica: el socorrista se acerca al herido y observa. La primer ojeada permite reconocer la gravedad del herido y aplicar los primeros auxilios.

Aflojar ropa de cuello y cintura, extraer cualquier cuerpo extraño de la boca que obstruya la respiración, respiración artificial en caso de paro respiratorio, compresión de una herida que sangra mucho...
La colocación de un torniquete es excepcional. Solo se utiliza si la sangre sale en chorro abundante y a borbotones o si el herido tiene un miembro totalmente arrancado. El torniquete debe quedar siempre visible, sin ocultarlo, y avisar de su realización a los servicios sanitarios en su llegada. NUNCA SE DEBE AFLOJAR UN TORNIQUETE, CAUSA LA MUERTE REPENTINA.
Si existen objetos clavados en el herido NO LOS RETIRE , espere a los sanitarios. Si existen quemaduras la regla general es no desnudar a un quemado. Verter agua fría en abundancia sobre el herido sin quitar la ropa.
Si existen fracturas, colocar compresas limpias e intentar inmovilizar la zona.   NO INTENTAR COLOCAR EL HUESO EN SU SITIO.
Si existe pérdida de conocimiento y el accidentado respira y no se observan hemorragias, colocarlo acostado de lado, “posición lateral de seguridad" con cuidando de no doblarle el cuello ni la columna durante la maniobra.  Mantenerlo abrigado.

Conduzca con precaución y nunca lo haga tras ingerir bebidas alcohólicas o drogas.